Formas de usar la psicología inversa
Existen muchas maneras de usarla, pero todas parten del
principio de que la otra persona debe sentir que tiene el control y que nadie
le está presionando. Aquí tienes las principales:
1. Rendirte y darle la razón
Una vez alguien entra en una discusión, a menudo su objetivo
deja de ser debatir el propio tema para convertirse en ganar la discusión.
Si te ves en esta situación con alguien te recomiendo que le
des lo que quiere. Deja que gane la discusión, porque entonces tú podrás ganar
lo que de verdad importa: el motivo de la discusión.
¿Cómo?
Supón que llevas un rato discutiendo con tu compañero de
piso porque casi nunca lava los platos y nadie cede en sus argumentos. ¿Qué
crees que ocurriría si dijeras “Entendido, tú ganas, no limpies más los
platos.”?
Lo que suele ocurrir es que entonces la otra persona se da
cuenta de que en realidad no quería ganar el asunto de la discusión, sino sentir
que te podía vencer en una lucha de poder.
En ese caso comprenderá que lo ha conseguido a costa de algo
que para ti significaba mucho más que para ella, y eso no le hará sentir
demasiado bien. De esta forma es más probable que termine cediendo.
2. Di lo contrario a lo que estabas diciendo
Si estás en una discusión muy emocional y las dos posturas
lleváis un buen rato enrocadas, dile en el mismo tono lo contrario a
lo que estabas defendiendo hace un momento.
Volviendo al ejemplo anterior, sería decirle que es mejor
que no lave los platos cada noche porque así todo el mundo se dará cuenta de lo
irresponsable que es.
Es probable que en ese caso te responda “¡Limpiaré
los platos cuando me dé la gana!”. Y ya lo tienes. Habrá pasado de
justificar por qué no limpiaba los platos a decir que lo hará a veces.
3. Provoca a su ego
Ésta funciona especialmente bien con personas con mucha
autoestima o confianza. Hay tres formas de conseguirlo:
- Provocación
indirecta: “da igual que no laves los platos, de todas formas
no sabrías hacerlo bien…”
- Provocación
directa: “la razón por la que no lavas los platos es porque tú
mismo sabes que no puedes ser meticuloso con algo”
- Convirtiendo
tu petición en un desafío: “me juego lo que quieras a que no
eres capaz de lavar los platos durante una semana entera”
Lo que consigues provocando es apelar al ego. Le estás
diciendo que no puede hacer eso porque es algo que requiere más habilidad o
aptitudes de las que tiene.
Cuídate de usar este tipo de psicología en personas con baja
autoestima porque podría ser que terminasen creyéndote y ni siquiera lo
intentaran.
4. Crea misterio
Esta fórmula funciona bien sólo en ciertas situaciones.
Imagínate que a un niño le dices muy seriamente “Sobretodo, por encima
de todas las cosas, no abras ese armario de la cocina” sin explicar
por qué. ¿Qué crees que hará cuando tú no estés mirando?
La clave está en dejar un aura de misterio que le dará más
emoción a lo que realmente queremos que haga alguien. Evidentemente esto no
funciona con tareas aburridas como sacar a pasear el perro, sino sería
maravilloso.
La psicología inversa nos puede ayudar en varias situaciones cotidianas pero el problema viene cuando no da resultado. Es muy difícil saber que técnica usar cuando no se conoce bien a la persona.
ResponderBorrarLa #3 es una de las mayores claves, creo yo, el jugar con el ego de la otra persona es esencial
ResponderBorrarEl misterio siempre estará en cada uno de nosotros. Slds
ResponderBorrary como podemos revertir la psicologia inversa
ResponderBorrarpodemos utilizar la psicología inversa con sutileza en nuestra vida diaria
ResponderBorrarinteresante,,,,,
ResponderBorrarAveces la psicologia inversa.. no da resultado .. -.-
ResponderBorraryo creo que este tema es toda una aventura
ResponderBorrares un tema complicado
ResponderBorrarbastante complicado, interesante en el aspecto de como trolear la psicologia inversa, y chido si se utiliza para ayudar a las personas.
ResponderBorrarasu que pajaaaaaaaaaa buen temaaaaa
ResponderBorrarmm interesante
ResponderBorrarfdgfdfndf...."Fue mi perro"
ResponderBorrargracias por comentar
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